
¿Por qué Chocolate?
Una pregunta muy común...

La palabra Chocolate algunos dicen que proviene de la lengua náhuatl. Chocolate viene del “xococ” (agrio) y “atl” (agua). El cacao es uno de los elementos más importantes de la cultura indígena talamanqueña. En la lengua bribri se le conoce a esta planta como Tsuru. El chocolate es una bebida utilizada en rituales de pasaje (matrimonios, entierros, iniciaciones, entre otras) y cuando se quiere mostrar hospitalidad. Al igual que para otros grupos étnicos indígenas en Mesoamérica, está ligado a los dioses. Para el caso propio de Talamanca, la tradición oral dice que Sibö, el dios bribri y cabécar, materializó en una planta de cacao a la mujer que eligió como su esposa para que estuviera en el mundo para alimentar a sus hijos. El alimento era el cacao, el chocolate. Es, precisamente, este ligamen de las culturas originarias del cacao con los dioses lo que le da origen al nombre en griego de la planta, Teobroma cacao, que traducido al español es “alimento de los dioses”. Por lo que vemos que la presencia del chocolate data desde los inicios de las culturas prehispánicas de américa y es considerado como un producto importante en todos los ámbitos sociales.
La palabra Chocolate según estudios psicológicos reacciona de una forma muy curiosa porque sin darnos cuenta, sin ser conscientes, tenemos una asociación de la palabra chocolate con lo dulce, lo bueno, la familia, el cariño, la felicidad, la sonrisa, la diversión, el juego, el lujo, el dinero, la figura femenina y masculina sensual y provocadora, algo rico, sabroso, relajante, placentero, afrodisíaco.
A nivel social el Chocolate es muestra de afecto, estima, cariño, amor y está presente en la mayoría de eventos sociales o rituales emocionales como un elemento positivo que denota sentimientos fuertes de relación personal o vínculo afectivo.
Nombre pegajoso, fácil de recordar, que llama a lo positivo, lo bueno, de calidad, nombre identificado a nivel mundial sin barreras de lenguaje, nombre con historia ancestral y que identifica nuestra raíces indígenas, en fin “EL CHOCOLATE ES UN SÍMBOLO DONDE ENTRAN TODAS LAS FANTASÍAS”.